El viernes, es decir, ayer, comencé mi dieta. Por la
mañana, antes de comer pesaba 61 kilos. De entristecí y decidí volver a hacer
la dieta. Empecé muy bien, hice distintas actividades físicas. El problema llegó
por la noche. Mi hermano estaría una semana en mi casa, ya que el trabaja muy
lejos del lugar en el que vivo. Así que fuimos a cenar al antiguo restaurante
en el que trabajaba. Era un restaurante turco. Cené kebab… Sí, lo sé, es malo,
pero una ocasión es una ocasión, y tengo una semana entera por delante para
pesarme. Ahora, si me disculpáis, me voy a hacer deporte. Besos!




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